Pie diabético

pie diabético

Definición

El pie diabético, según el Consenso Internacional sobre Pie Diabético, es una infección, ulceración o destrucción de los tejidos profundos relacionados con alteraciones neurológicas y distintos grados de enfermedad vascular periférica en las extremidades inferiores que afecta a pacientes con diabetes mellitus.
Vídeo que muestra un pie diabético (0:19 seg) (Las imágenes son reales y pueden herir la sensibilidad de algunas personas)

Información

Es esencial la educación terapéutica de los pacientes diabéticos con riesgo podológico. Debe ser personalizada y realizada por profesionales formados. La causa habitual de traumatismos es el calzado inadecuado, los cuerpos extraños en el zapato, la hiperqueratosis, la pedicura casera, las micosis, las quemaduras, los traumatismos y los edemas.

Hacer lo posible para dejar de fumar.

Hacer una inspección de los pies diariamente con la ayuda de un espejo o de un familiar si fuese necesario.

Lavarse los pies diariamente secando bien los espacios interdigitales con una toalla seca para evitar las micosis.

No utilizar callicidas sin consultar a un podólogo.

Evitar las temperaturas extremas (bolsas de agua caliente, radiadores, frío intenso, etc.).

Inspeccionar el zapato en busca de un posible cuerpo extraño interior o exterior antes de calzarse, que nos pueda lesionar.

No poner esparadrapo directamente sobre la piel.

No poner los pies en agua de forma prolongada para evitar el ablandamiento excesivo de la piel.

Aplicar crema hidratante todos los días en las zonas secas e hiperqueratósicas para evitar la formación de grietas y disminuir la producción de queratosis.

No caminar con los pies descalzos, sino con zapatos cómodos, sobre todo en casa.

Las uñas deben rebajarse con lima de cartón, no cortarlas demasiado y limar ligeramente las esquinas no redondeadas.

Utilizar calcetines sin costuras gruesas y las medias de descanso al revés para que las costuras no queden en contacto con los dedos.

Calzado

Se aconseja emplear calzado cómodo de cuero flexible, forrado con cuero flexible, modelos Derby de cordones, suficientemente amplios y altos respecto a los dedos del pie, sin costuras gruesas, que deben valorarse con la mano. La compra debe efectuarse al final del día, cuando los pies son más voluminosos.

Más de la mitad de las úlceras están debidas a un calzado inadaptado. Un calzado adaptado disminuye el riesgo de recidiva de úlceras en el pie.

Calzado ortopédico

El calzado ortopédico del pie diabético de riesgo está dirigido a los pacientes diabéticos que presentan un riesgo de grado 2 o 3, con alteraciones morfoestáticas, que no pueden usar zapatos habituales.

Deben presentar las siguientes características:

  • modelo a medida, teniendo en cuenta el volumen del pie y de la Ortesis Plantar.
  • modelo Derby alto o bajo con cierre de cordones (o velcro en caso de dificultad del paciente para llegar hasta los pies).
  • borde duro muy flexible o suprimido si fuese necesario.
  • piel flexible de la parte superior del calzado y del forro: ternera, cordero.
  • sin costuras ni pespuntes incómodos.
  • relleno en caso de gran fragilidad cutánea.
  • si es necesario, ballenas en la parte superior del zapato que mejoren la estabilidad en el plano frontal.
  • sin corcho forrado de cuero en las Ortesis Plantares.
  • Ortesis Plantares con espuma casi siempre termoformada con correcciones sobreañadidas si fuese necesario, material de recubrimiento cómodo, con prestación importante, sin cuero.
  • suela exterior rígida con una barra de desplazamiento que comienza por detrás de las cabezas metatarsianas (en los dos tercios de la longitud total del zapato, tipo rocker bottom shoe de los anglosajones) que provoca una disminución de las presiones plantares del antepié durante la marcha, disminuyendo el tiempo de tránsito del desarrollo del paso pueden añadirse una cuña de Berthet interna o externa y un desnivelador del talón interno o externo (antivalgo o antivaro).

Ortesis plantares

Su principio común es la distribución de las presiones plantares, lo que produce una disminución de las zonas de hiperpresión:

  • mejoría del reparto del peso del cuerpo sobre una superficie de apoyo mayor gracias al termoformado envolvente.
  • disminución de los movimientos de pronosupinación.
  • disminución de las fuerzas de cizalladura.

Los principios generales de la Ortesis Plantares de los pies diabéticos de riesgo deben ser los siguientes:

  • no usar Ortesis Plantares de dos tercios sino enteras.
  • llevar un calzado con un volumen suficiente para la Ortesis Plantares.
  • para recubrir la parte de la Ortesis Plantares directamente en contacto con el pie, no emplear revestimiento de cuero, sino sintético.
  • los bordes laterales de la Ortesis Plantares no deben ser cortantes y deben desbordar ligeramente para evitar el pinzamiento del borde del pie.
  • los materiales elegidos deben ser de desgaste lento.
  • la eficacia de las Ortesis Plantares parece ser proporcional a la rigidez del termoformado de base, lo que conlleva una disminución del tiempo de tránsito. Esta rigidez no debe estar en contacto directo con el pie.

Los elementos habituales de estas ortesis están en contacto directo con el pie: un forro y una capa amortiguadora protegen de la rigidez del termoformado y del relieve de los elementos correctores. Entre las dos capas rígidas y amortiguadoras, los elementos correctores presentan un efecto de descarga: barra retrocapital, ajuste interno y/o externo del pie mediante una banda pronadora externa, sostén retro o subescafoideo.

Tratamiento podológico

El acceso a los tratamientos de podología es esencial para permitir que los pacientes de riesgo se beneficien de:

  • cuidados de las uñas.
  • tratamiento de la hiperqueratosis: ablación de la queratosis, aplicación de crema local para disminuir el riesgo de fisuras y retardar la producción de esta hiperqueratosis.
  • la educación terapéutica podológica.